La atmósfera de un lugar es el resultado de la calidad de los pensamientos que allí son generados. Cuando los pensamientos son de alegría y ligereza, la atmósfera esta agradable. Cuando los pensamientos son negativos, la atmósfera está pesada. Por eso es muy importante desarrollar poder interior para ser capaz de influenciar positivamente la atmósfera y no al contrario. De la misma manera que los médicos no son afectados por las dolencias de los pacientes, tenemos que mantener la consecuencia de que somos responsables de crear la atmósfera alrededor. Así la atmósfera no tendrá poder de influenciarnos negativamente.