En el occidente, la palabra introversión está relacionada con timidez, falta de espontaneidad y soledad. Mientras, en el oriente, introversión es una virtud singular, un regalo de Dios. A menos que la gente descubra nuestros recursos internos, no conseguiremos apropiarnos de nuestras especialidades latentes. A pesar de que vivimos en la cultura de ver lo externo, necesitamos cultivar la visión hacia dentro. La introversión es la virtud amiga que nos ayuda a cambiar actitudes, mantener metas e inspirar valores. (BK Vijay).